¡Hola de nuevo!
Esta sesión sin duda, ha sido una de mis sesiones favoritas. No pensé que me lo podría pasar tan bien haciendo algo nuevo como es el karate. En esta sesión vino como invitado Francisco Tapia Martín, conocido entrenador de Karate. La clase tuvo lugar en un sitio completamente nuevo para nosotras. Se nos hizo difícil llegar hasta allí, pero lo conseguimos.
Al principio, no entendí que tenía que ver el Karate con nuestras clases. Pero a lo largo de la explicación de Francisco Tapia lo fui entendiendo.
Todas estábamos nerviosas, porque no sabíamos que nos iba a pedir hacer, ya que la mayoría éramos novatas, a excepción de una compañera, que sí había impartido clases.
Siendo sincera, el Karate es un deporte que nunca me ha llamado la atención. Y nunca me imaginé que una clase de Karate podría llenarme tanto a nivel personal. Sin duda, considero que no hubiese sido así sin el maestro Francisco Tapia, ya que su manera de enseñar fue enriquecedora. No solo por confiar en nosotros, sino por enseñarnos valores como el compañerismo, la empatía, la colaboración... Estoy 100% convencida de que una clase te gusta, cuando el profesor sabe cómo hacer para que te guste, y eso solo se consigue cuando al profesor le gusta hacerlo y eso se nota siempre. Si la actitud del profesor hubiese sido distinta, estoy segura que a la mayoría de nosotras no nos hubiese gustado. Fue cercano y tuvimos el placer de poder escuchar cómo impartía él sus clases, sus métodos de enseñanza y todo lo que había conseguido a lo largo de su vida profesional.
Esta clase me ha enseñado, que cuando le hechas ganas, eres optimista y te autoconvences de que puedes lograrlo, conseguirás cualquier cosa que te propongas.
¡Hasta la próxima!
Esta sesión sin duda, ha sido una de mis sesiones favoritas. No pensé que me lo podría pasar tan bien haciendo algo nuevo como es el karate. En esta sesión vino como invitado Francisco Tapia Martín, conocido entrenador de Karate. La clase tuvo lugar en un sitio completamente nuevo para nosotras. Se nos hizo difícil llegar hasta allí, pero lo conseguimos.
Al principio, no entendí que tenía que ver el Karate con nuestras clases. Pero a lo largo de la explicación de Francisco Tapia lo fui entendiendo.
Todas estábamos nerviosas, porque no sabíamos que nos iba a pedir hacer, ya que la mayoría éramos novatas, a excepción de una compañera, que sí había impartido clases.
Siendo sincera, el Karate es un deporte que nunca me ha llamado la atención. Y nunca me imaginé que una clase de Karate podría llenarme tanto a nivel personal. Sin duda, considero que no hubiese sido así sin el maestro Francisco Tapia, ya que su manera de enseñar fue enriquecedora. No solo por confiar en nosotros, sino por enseñarnos valores como el compañerismo, la empatía, la colaboración... Estoy 100% convencida de que una clase te gusta, cuando el profesor sabe cómo hacer para que te guste, y eso solo se consigue cuando al profesor le gusta hacerlo y eso se nota siempre. Si la actitud del profesor hubiese sido distinta, estoy segura que a la mayoría de nosotras no nos hubiese gustado. Fue cercano y tuvimos el placer de poder escuchar cómo impartía él sus clases, sus métodos de enseñanza y todo lo que había conseguido a lo largo de su vida profesional.
Esta clase me ha enseñado, que cuando le hechas ganas, eres optimista y te autoconvences de que puedes lograrlo, conseguirás cualquier cosa que te propongas.
¡Hasta la próxima!

Comentarios
Publicar un comentario